La historia de la invasión del Pez León

 El éxito de la invasión del pez león


Pterois volitans, especie de pez león. Originaria del Indo-Pacifico (Gómez et al., 2013). 
El primer registro de esta especie invasora fue en 1980 donde fueron introducidos a aguas floridianas, para 1992, en la bahía de Bisayne (sur de Florida) comenzarían su proceso de invasión con la liberación accidental de al menos seis individuos de una granja de reproducción, dañada por el paso del huracán Andrew. Para 2009 ya se había establecido en México, donde se reportó por primera vez en la Isla de Cozumel, y en 2012 el primer reporte para el Golfo (Schofield, 2009; Côté, Green y Hixon, 2013).

En menos de tres décadas, la velocidad y área de dispersión (7, 300,000 km2 con reportes desde florida hasta costas al sur de Brasil) convierte a la del pez león en una de las más importantes y exitosas invasiones biológicas de la historia. Se han registrado daños en hábitats tan diversos como arrecifes coralinos, rocosos y artificiales; hasta zonas de manglar y pastos marinos; rompiendo el equilibrio ecológico y reduciendo las poblaciones de peces, crustáceos y moluscos y amenazando la diversidad de especies de todos los ecosistemas (Morris, 2013).  

El pez león presenta múltiples características que hacen su invasión más exitosa, 

1) hembras muy fecundas que pueden producir hasta 30 mil huevos en cada periodo de desove; 

2) rápida maduración sexual; 

4) habitan profundidades desde 1 hasta 300 metros; 

5) alta resistencia a parásitos y enfermedades, y 

6) presencia de veneno en aletas como mecanismo de defensa (Côté, Green y Hixon, 2013; Hixon et al., 2016; Molina, 2009). Sin embargo, se ha sugerido que la clave principal de su éxito radica en que las especies nativas aún no son capaces de reconocerlo como depredador, ni como presa potencial, ya que su morfología (parecida a un alga flotando) es una novedad ecológica en la zona de invasión, además, su conducta de acecho lo hace ser un depredador “fantasma” para las especies nativas, haciéndolo muy eficiente (Hixon et al., 2016; Molina, 2009).



Referencias 

Côté, I.M., Green, S.J., y Hixon, M.A. (2013). Predatory fish invaders: Insights from Indo-Pacific lionfish in the western Atlantic and Caribbean. Biological Conservation, 164, 50-61.

Gómez-del Río,E., Mendoza-Cuenca. L. y Caballero-Vázquez, J.A. (2018). Pez león: invasor al descubierto. Ciencia UANL, 21 (87)

Gómez L., R., et al. (2013). Estrategia regional para el control del pez león, invasor en el Gran Caribe. Iniciativa Internacional sobre los Arrecifes Coralinos.

Hixon, M.A., et al. (2016). Lionfish: a major marine invasiónMarine Ecology Progress SeriesVol. 558, 161-165, doi: 10.3354/meps11909.

Molina, U.H. (2009). El pez leon del Indo-pacífico: nueva especie invasora en Costa Rica. Revista Biocenosis22(1-2), 21-30.

Morris, J.A., Jr. (Ed.). (2013). El pez león invasor: guía para su control y manejo. Gulf and Caribbean Fisheries Institute Special Publication SeriesNo. 2, Marathon, Florida, USA. 126 pp.

Schofield, P.J. (2009). Geographic extent and chronology of the invasion of non-native lionfish (Pterois volitans [Lin- naeus 1758] and P. miles [Bennett 1828]). Western North At- lantic and Caribbean Sea, 4(3), 473-479.

 



Comentarios

  1. El pez león al igual que otras especies exóticas invasoras, para que tengan éxito en su establecimiento tiene que tener adaptaciones amplias a los distintos cambios en la composición ambiental, en este caso esta especie cuenta con un ciclo reproductor que le da el poder de aumentar sus poblaciones a niveles exorbitantes, puesto que las hembras fecundadas pueden producir hasta 30 mil huevos en cada periodo de desove y si le añadimos que tiene una rápida maduración sexual, lo convierte en una especie altamente invasiva.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Pangasius: Impactos

Tilapia azul

El pez betta y su invasión de colores